Estados Unidos ejecutó aproximadamente 980 mil deportaciones en 18 meses, entre el 20 de enero de 2025 y el 31 de julio de 2026, según estimaciones del Instituto de Política Migratoria.
La cifra queda por debajo de la meta inicial de la Casa Blanca de deportar a un millón de personas cada año.
El endurecimiento migratorio se intensificó desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, con controles fronterizos más estrictos, más detenciones y restricciones al asilo.
En el primer día de su segundo mandato, el 20 de enero de 2025, declaró la emergencia en la frontera con México.
También canceló el CBP One, reactivó el programa Quédate en México y eliminó el parole humanitario para ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela.