El corredor seco centroamericano, que cruza Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, enfrentará una sequía prolongada por el fenómeno el niño, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
La Cepal estima que en esta zona el déficit de lluvia se ubicará entre 89% y 92%. Algunas áreas de cultivo y pastoreo de Centroamérica y el Caribe tienen más de 70% de probabilidad de sufrir sequía en los próximos meses, según la FAO.
El impacto también se sentiría en los precios. El organismo simuló un aumento de temperatura similar al del niño 2023-2024 en Centroamérica y República Dominicana, y encontró que la inflación subiría entre 0,40 y 0,93 puntos porcentuales. La Cepal aclara que es un cálculo mínimo, porque no incluye los efectos directos de la sequía.
Durante el niño 2015-2016, unos 3,5 millones de personas quedaron en inseguridad alimentaria en el corredor seco. Para el conjunto de Centroamérica, Panamá y República Dominicana, un el niño fuerte podría causar una pérdida cercana al 1% del PIB.
En Centroamérica y el Caribe, la poca redundancia de los sistemas eléctricos puede amplificar los efectos de fallas locales. Además, en el trimestre octubre-diciembre de 2026, el riesgo de sequía para la generación hidroeléctrica alcanza su nivel más alto en la región, con 60% de probabilidad de déficit de lluvias.