Superar la muerte de un ser querido no sucede de un día a otro, y el duelo es un proceso que no sigue un camino lineal.
Especialistas mencionan que afrontar la ausencia de alguien requiere de tiempo y una serie de etapas para reconocer, aceptar y aprender a vivir sin esa persona. Cada persona experimenta el duelo de manera distinta y encuentra su propia forma de sanar.
Las etapas descritas por los especialistas incluyen la negación, que es la dificultad de aceptar la pérdida del ser querido. También figura la ira, entendida como el enojo por haber perdido a esa persona y el cuestionamiento sobre por qué ocurrió.
La tristeza y la soledad aparecen como otra de las fases del proceso. La última etapa es la aceptación, cuando la persona reconoce la pérdida y se adapta progresivamente a los cambios de su nueva realidad.
Algunas personas mencionan que el dolor nunca desaparece por completo, pero con el paso del tiempo se aprende a transformar la ausencia en recuerdos que causan alegría.