Un total de 28 personas dedicadas a la fabricación y distribución de billetes falsos de 20 y 50 dólares fueron condenadas a más de 26 años de prisión por los delitos de estafa agravada en modalidad de delito en masa, falsificación, tenencia o alteración de moneda en concurso ideal y agrupaciones ilícitas.
De acuerdo con la información oficial, dentro de la organización había integrantes que vendían los billetes falsificados a los distribuidores mayoritarios a un precio de dos dólares por unidad. Posteriormente, estos distribuidores los comercializaban a tres dólares a los denominados cambiadores, quienes tenían la tarea de introducirlos en distintos puntos del país.
La investigación contra los implicados se inició en enero de 2024, luego de que una persona fuera detenida tras realizar una compra con un billete falso en una tienda ubicada en el distrito de Berlín, en Usulután Norte.