El fundador de Evergrande, el gigante inmobiliario en el centro de la crisis del mercado de la vivienda en China, ha sido condenado a cadena perpetua y le han confiscado todos sus bienes personales.
Hui Ka Yan se declaró culpable en abril de varios cargos, entre ellos malversación de activos y soborno corporativo.
El Tribunal Popular Intermedio de Shenzhen también impuso multas de 15.820 millones de yuanes (US$2.350 millones) a sus antiguas empresas por múltiples delitos, como la falsificación de registros y la ocultación de deudas.
La condena de Hui marca un momento clave en las repercusiones del colapso de Evergrande, que sacudió el sector inmobiliario chino y afectó gravemente a inversores y bancos nacionales.
Hui y sus empresas "perturbaron gravemente" el mercado inmobiliario chino, lo que provocó importantes pérdidas económicas, según el tribunal.