La neuropsicóloga infantil Karina Romero recomendó cero pantallas para los menores de 24 meses, con el objetivo de proteger su neurodesarrollo.
La especialista advirtió que la hiperestimulación digital puede generar problemas de atención y concentración a largo plazo.
Para los niños de dos a cinco años, la especialista sugiere un máximo de una hora o una hora y media, siempre acompañados de un adulto que dirija el contenido.
Romero explicó que las pantallas pasivas generan hiperestimulación de dopamina, lo que provoca mayor cansancio en los menores.
En cambio, las pantallas interactivas, como las videollamadas con familiares, estimulan de forma distinta el cerebro infantil.