Entre un 30% y un 40% de las estafas que se registran, son estafas románticas, es decir, fraudes en los que una persona crea una relación amorosa falsa con la victima a través de las redes sociales para obtener dinero, información personal, acceso a cuentas u otros beneficios.
Muchas personas se han enamorado de un estafador romántico, y han terminado con el corazón roto y la cuenta bancaria vacía. Ya que cuando comete el delito, y tienen el dinero en su poder, desaparecen sin dejar rastro.
Un estafador del amor puede tener una relación falsa con múltiples victimas a la vez, con las que se comunica por diferentes plataformas digitales, emplean un tono emotivo para generar confianza con rapidez, crear una sensación de intimidad y manipular a las personas.
Y es que crear un perfil falso, solo lleva unos pocos minutos y con la facilitación de la inteligencia artificial, incrementa la dificultad de identificarlas si es real o no.
Los salvadoreños prefieren ser cautelosos para evitar caer en este tipo de estafas románticas.