Francia atraviesa su segunda ola de calor del año, que ha llevado a activar la alerta máxima en 61 departamentos, donde se esperan temperaturas que podrían superar los 40 grados centígrados.
En París, las autoridades autorizaron la apertura de tramos del canal Saint-Martin para bañarse, ofreciendo a los residentes una oportunidad para mitigar el calor extremo.
Por su parte, ciudadanos intentan mitigar el impacto bajando persianas o buscando espacios con aire acondicionado.