La Casa Blanca lanzó arcade.gov, una plataforma de videojuegos que convierte parte de las políticas de la administración de Donald Trump en juegos interactivos, pero hay uno que ha llamado especialmente la atención: “Río run”, donde el jugador debe interceptar a migrantes que intentan cruzar el río Grande, como parte de la política de control migratorio. Y también está “Build the wall”, un juego que toma como referencia la mecánica de tetris para construir un muro en la frontera.
Y el clásico juego de la serpiente donde el zar de la frontera Tom Homan lidera una fila de inmigrantes ilegales con trajes naranjas.
Un clon de Flappy Bird con un águila calva volando sobre el National Mall y un juego estilo tetris donde el objetivo es construir un muro fronterizo.
Esto provocó una reacción, la compañía dueña de Tetris, aclaró que no tuvo ninguna participación en la creación del juego y advirtió que se toma muy en serio las infracciones a los derechos de autor, pero la controversia va más allá de tetris, críticos cuestionan que detenciones, control fronterizo y deportaciones se conviertan en una forma de entretenimiento, cuando detrás de estas políticas hay personas y familias que enfrentan consecuencias reales.
Por ahora, tetris no ha anunciado una demanda, pero su advertencia ya puso otro foco de atención sobre esta polémica plataforma.