La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió este miércoles mantener sin cambios las tasas de interés en un rango de entre 3.75 % y 4 %, en medio de las presiones inflacionarias y a menos de una semana de las elecciones legislativas de medio mandato, previstas para el próximo 3 de noviembre.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) aprobó la decisión con 10 votos a favor y dos en contra, correspondientes a Lisa Cook y Beth Hammack, quienes defendieron un incremento de 25 puntos básicos en las tasas de referencia.
La decisión supone una pausa en el endurecimiento de la política monetaria estadounidense, después de que el banco central aplicara en septiembre su primer incremento de tasas desde julio de 2023. Ese ajuste estuvo precedido por cinco reuniones consecutivas sin modificaciones desde febrero de 2026.
El organismo señaló que la economía estadounidense continúa creciendo a un ritmo «sólido», mientras que el consumo interno permanece «estable», pese a la incertidumbre provocada por el escenario geopolítico internacional. También destacó el «fuerte» crecimiento de la productividad, una «robusta» inversión de capital y el desempeño favorable del mercado laboral.
La inflación estadounidense alcanzó el 3.7 % en septiembre, frente al 3.4 % registrado en agosto, impulsada principalmente por el encarecimiento de la gasolina y otros productos energéticos.