Más de 90 equipos de robots humanoides, cuadrúpedos y exoesqueletos participaron en el primer concurso mundial de robótica para escalar el Monte Tai, en China.
Los robots debieron enfrentarse a un recorrido de casi cuatro kilómetros desde Hongmeng, punto tradicional de partida para ascender al Monte Tai.
La ruta presentó un desnivel de aproximadamente 600 metros y más de tres mil cien escalones de piedra, además de pendientes pronunciadas, curvas y superficies irregulares.
Estas condiciones pusieron a prueba la capacidad de las máquinas para mantener el equilibrio y adaptarse a terrenos complejos.
El desafío permitió exhibir distintas tecnologías de locomoción, desde robots con apariencia humana hasta dispositivos diseñados para asistir el movimiento.