Elon Musk lo reveló en Texas, en un evento transmitido en vivo, donde el auto se elevó, dio un giro en el aire y saltó sobre un Cybertruck.
Volar, en este caso, significa saltos y elevaciones cortas gracias a propulsores de gas frío de SpaceX. Con ellos, el vehículo acelera de 0 a 60 millas por hora, unos 97 kilómetros, en menos de un segundo.
Tesla presentó tres versiones: Performance, Thrust y Rocket, esta última solo por invitación y de un solo asiento.
Todavía no hay precio, la empresa no ha fijado un costo final, pero ya abrió reservas de 50,000 dólares para la Performance y 250,000 para la Thrust.
La producción arrancaría en 2028, según Musk, quien aseguró que esta vez es en serio.