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La OMS alerta que las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas y recuerda que sus efectos en la salud pueden prevenirse con medidas oportunas.
La Organización Mundial de la Salud advirtió que el calor extremo constituye uno de los principales riesgos para la salud vinculados al clima. Las altas temperaturas pueden agravar enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales, diabetes y problemas de salud mental, además de provocar agotamiento y golpes de calor. Las personas mayores, quienes padecen enfermedades crónicas, los trabajadores al aire libre y las poblaciones con acceso limitado a refrigeración enfrentan mayor exposición. La OMS recomienda evitar actividades intensas durante las horas más calurosas, mantenerse hidratado, usar ropa ligera, conservar frescos los espacios interiores y prestar atención a bebés, niños y personas vulnerables.
El calor extremo representa uno de los principales riesgos para la salud relacionados con el clima, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La entidad advierte que las olas de calor aumentan en frecuencia, duración e intensidad debido al cambio climático, una situación que incrementa el riesgo de enfermedades, hospitalizaciones y muertes, especialmente entre las poblaciones más vulnerables.
De acuerdo con la OMS, el estrés térmico es una de las principales causas de muerte asociadas al clima. Además de provocar agotamiento por calor y golpe de calor, puede agravar enfermedades cardiovasculares, diabetes, asma, problemas de salud mental y otras afecciones preexistentes. También incrementa el riesgo de accidentes y favorece la transmisión de algunas enfermedades infecciosas. El organismo subraya que el golpe de calor constituye una emergencia médica con una alta tasa de mortalidad.