Por Juan Francisco Alonso* - BBC News Mundo
Ecône, una pequeña aldea ubicada a los pies de los Alpes suizos, se ha convertido en escenario de un cisma dentro de la Iglesia católica.
Este 1 de julio, cuatro sacerdotes —el suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier— fueron consagrados como obispos sin la autorización del Papa León XIV, lo que los expone a una casi segura excomunión, la sanción más severa dentro del catolicismo.
Detrás de este nuevo choque se encuentra, una vez más, la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX), un grupo ultraconservador que mantiene desde hace décadas una relación conflictiva con el Vaticano.
El grupo, conocido popularmente como "lefebvrianos" o "lefebvristas", ha seguido adelante con sus planes a pesar de los llamamientos que, hasta última hora, les hizo el Pontífice estadounidense.