La incertidumbre de una posible no renovación del TPS para salvadoreños en Estados Unidos genera preocupación en compatriotas que viven en Los Ángeles. Para ellos, volver deportados es una opción riesgosa.
El fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los salvadoreños, previsto para el 9 de septiembre (en caso de no ser renovado), mantiene en incertidumbre a personas que llevan décadas viviendo en Estados Unidos, según un reporte de La Opinión de Los Ángeles.
Para algunos beneficiarios, perder esta protección también representa perder su estabilidad laboral y tener que abandonar el país donde construyeron sus vidas.
Ejemplo de esa situación es Isela García, una mujer de 36 años que llegó a Los Ángeles cuando tenía apenas cinco años y obtuvo el TPS a los 17. Se graduó de Cal State y actualmente trabaja como administradora para una empresa importadora de mariscos en Carson.
García dijo a La Opinión que una de sus principales preocupaciones es perder su estatus legal y quedar expuesta a una posible deportación.