El MINED mantiene una deuda con los proveedores de calzado escolar y eso ha provocado una crisis en sus negocios que en un buen porcentaje subsisten del programa implementado en 2010.
Don Miguel (nombre ficticio) solía contratar más de 40 trabajadores, la mayoría mujeres, para elaborar los zapatos escolares. Él forma parte desde que inició el programa, en 2010. El oficio se convirtió en su principal fuente de ingreso para él y sus empleados, pero el año pasado hubo un punto de quiebre.
El Ministerio de Educación (MINED) los llamó para firmar contratos para comenzar la producción del calzado. Don Miguel contrató personal, invirtió en la materia prima y sacó una parte de la producción a la espera que la institución le diera el visto bueno para entregarlo en las escuelas y continuar con la fabricación.
A inicios de este año esperaba el llamado del ministerio, pero nunca llegó. Por redes sociales se enteró que el Gobierno importó calzado para entregarlos a las escuelas. “Veo en una noticia que venían unos aviones con los zapatos, con uniformes y entonces lo único que dije fue ‘esa es la razón por la que no le compraron a la mano de obra salvadoreña’”, mencionó.
El MINED buscó a don Miguel para que le entregara el zapato que ya había fabricado debido a que, el zapato que importó desde Brasil y que entregó en el paquete escolar en enero se averió a los pocos días. Proveedores dijeron a esta redacción que el calzado solo duró 15 días.