El gobierno de los Estados Unidos intenta expulsarlo de ese país y enviarlo a Liberia, en África. La defensa de Kílmar Ábrego solicita que esa opción sea desechada definitivamente.
Kilmar Ábrego García vuelve este martes 6 de octubre de 2026 a un tribunal, donde el gobierno federal continuará su intento de deportarlo en una saga de 18 meses que comenzó cuando fue enviado por error a El Salvador en marzo de 2025.
El gobierno busca anular una orden judicial preliminar dictada por la jueza Paula Xinis que impide que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detenga y deporte a Ábrego García a Liberia. Su equipo legal intenta que la orden sea permanente. La jueza mantuvo vigentes órdenes anteriores en diciembre pasado y ordenó su liberación.
El caso del ciudadano salvadoreño se convirtió en un punto central del debate migratorio después de que el año pasado fuera deportado por error a su país de origen. Desde su regreso, ha estado luchando contra una segunda deportación a un país africano, como propusieron funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional. Ábrego García sostuvo que, si iba a ser deportado, debería ser a Costa Rica, que previamente aceptó recibirlo.
Pero Todd Lyons, exdirector interino del ICE, señaló en un memorando de marzo de 2026 que deportarlo a Costa Rica sería “perjudicial para Estados Unidos”, porque el país había gastado recursos y capital político negociando con Liberia para que aceptara a nacionales de terceros países. El impulso para deportarlo a Liberia continuó incluso después de que Estados Unidos firmara un acuerdo con Costa Rica para aceptar a deportados que no pueden ser devueltos legalmente a sus países de origen.