La Justicia salvadoreña impuso la primera condena a cadena perpetua por el delito de violación, luego de la reciente reforma constitucional que permite aplicar esta pena. El condenado es Wilmer Isaac González Hernández, acusado de abusar sexualmente de una niña de 13 años en el departamento de Morazán, informó el jueves la Fiscalía General de la República (FGR).
Según las investigaciones fiscales, González Hernández contactó a la menor mediante redes sociales y estableció un supuesto noviazgo con ella, que utilizó para manipularla y cometer los abusos sexuales en varias ocasiones.
Los hechos ocurrieron entre febrero y junio de 2026, en el cantón Las Quebradas, caserío Los Guevara, del distrito de San Simón, municipio de Morazán Sur, de acuerdo con la información proporcionada por el Ministerio Público.
La Fiscalía detalló que los familiares de la víctima descubrieron lesiones en su cuello, situación que despertó sospechas y los llevó a denunciar lo ocurrido ante las autoridades correspondientes.
A partir de la denuncia presentada por los familiares, las autoridades iniciaron las investigaciones que permitieron establecer los hechos atribuidos a González Hernández y llevar el proceso ante la Justicia salvadoreña.