Por Cecilia Barría - BBC News Mundo
Familias enteras quedaron sepultadas bajo los escombros.
Fue tal la devastación que dejaron los dos sismos magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon Venezuela el 24 de junio, que muchos se preguntan por qué tantos edificios colapsaron, dejando miles de muertos y heridos.
El desplazamiento de la placa tectónica Sudamericana y la placa del Caribe generó una gigantesca liberación de energía desde las profundidades de la Tierra que alcanzó su punto máximo frente a la costa norte venezolana, en la bautizada como "zona cero" de la catástrofe: el estado de La Guaira.
Aunque el epicentro de los dos terremotos se situó en el estado de Yaracuy -el primero cerca de San Felipe y el segundo cerca de Yumare-, la ruptura de la Tierra fue tan extensa que las ondas sísmicas se desplazaron hasta la costa de La Guaira, donde está la falla de San Sebastián, situada en el punto de fricción entre las placas tectónicas.