El Salvador fue el primer país en recibir esta protección y hoy miles de beneficiarios enfrentan incertidumbre ante intentos de eliminación.
El Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) es un programa migratorio de Estados Unidos que permite a ciudadanos de ciertos países vivir y trabajar legalmente en ese país de forma temporal cuando sus naciones enfrentan condiciones extraordinarias.
Según el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), el TPS se otorga a personas que ya están dentro del país y cuyos lugares de origen presentan tres condiciones: conflictos armados, desastres naturales o situaciones excepcionales que impiden un retorno seguro.
Este estatus no concede residencia permanente, pero protege contra la deportación y autoriza empleo mientras esté vigente. En el caso salvadoreño, este programa expira el próximo 9 de septiembre de 2026 y se está a la espera de conocer si será prorrogado nuevamente o no.
El TPS fue instaurado en 1990 por el Congreso de los Estados Unidos como parte de la Ley de Inmigración. Esta normativa promulgada por el presidente George H.W. Bush para establecer un sistema legislativo claro de protección humanitaria.