El parque vehicular del transporte público en El Salvador ha perdido más de 300 unidades durante los primeros meses de 2026. Esta cifra se suma a las más de 1,400 unidades que dejaron de circular en años anteriores, lo que ha generado un déficit significativo en el servicio que afecta a millones de salvadoreños.
Según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, la flota actual asciende a aproximadamente 9,590 unidades, de las cuales 6,400 son autobuses y 3,190 microbuses. Usuarios han denunciado que la escasez de unidades provoca esperas de entre 20 y 40 minutos, e incluso hasta una hora en algunos casos.