Estados Unidos e Irán firmarán un acuerdo que en esencia regresa al punto de partida previo a la guerra, un conflicto de más de 100 días que ha supuesto un grave error de cálculo para Washington.
El pacto, con mediación de Pakistán, busca desbloquear el Estrecho de Ormuz y aliviar la presión sobre los mercados energéticos. También contempla el cese de hostilidades en todos los frentes.
Trump salió debilitado del conflicto: su aprobación está en 35% y el régimen iranían no solo sigue en pie, sino que sale fortalecido tras demostrar que puede cerrar Ormuz a su antojo.