El consumo de cigarrillos electrónicos va en aumento en El Salvador. La prevalencia alcanza el 5.9% de la población, con un 3.1% en hombres y un 2.9% en mujeres, según datos del Fondo Solidario para la Salud.
Especialistas advierten que el vapeador genera adicción de forma más rápida que el tabaco convencional. La razón: el usuario puede llegar a absorber el equivalente a una o dos cajetillas de nicotina en cada sesión.
El grupo más vulnerable son los adolescentes de 13 a 15 años. La Organización Mundial de la Salud reporta que al menos 15 millones de jóvenes en el mundo utilizan estos dispositivos, lo que puede derivar en problemas de memoria, concentración, ansiedad y dificultades de aprendizaje.
Además de la nicotina, los vapeadores contienen más de 30 sustancias químicas que pueden disminuir la función pulmonar, causar cambios crónicos en bronquios y alvéolos, y contribuyen al desarrollo de cáncer, además de afectar los sistemas cardiovascular y neurológico.