Las dudas sobre la implementación de la IA vuelven a surgir tras las declaraciones de Jacob Coxon, un investigador que trabajó en OpenAI y recientemente en Anthropic
Coxon decidió renunciar y hablar públicamente sobre sus preocupaciones por la forma en que las grandes empresas tecnológicas están desarrollando sistemas de inteligencia artificial cada vez más poderosos, que podrían en riesgo a la humanidad.
Coxon advirtió que estos sistemas podrían acabar con todas las personas para finales de la década, y que pronto serán capaces de hackear cualquier cosa, transformar campos enteros de la noche a la mañana y acumular poder real. Según él, los directivos de la industria minimizan sus temores ante la prensa, pero en privado comparten la misma preocupación.
Su post en redes sociales superó los 76 millones de vistas en horas, impulsado por una entrevista exclusiva con The Wall Street Journal. Evan Hubinger, líder de alineación en Anthropic, reconoció que Coxon tiene razón.
El caso reaviva el debate global sobre la carrera por la superinteligencia y si la industria avanza más rápido de lo que puede controlar.