Entre tanto, la operación de El Salvador está marcada por el hermetismo y hay versiones no confirmadas de que el despliegue ya supera el millar de hombres. Mientras tanto, la suerte de los cuatro militares salvadoreños que integran la GSF y cuyo contacto se perdió hace nueve días sigue siendo un misterio.
La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) acusó este martes a las bandas armadas haitianas de usar falsas narrativas para debilitar las operaciones en su contra, reforzadas desde la semana pasada por un contingente de El Salvador que ayuda en la búsqueda de cuatro de sus militares desaparecidos tras un ataque en Puerto Príncipe.
"Las pandillas suelen utilizar rumores y narrativas falsas para socavar las operaciones de seguridad y generar confusión", manifestó la GSF en un comunicado en el que señaló que "la desinformación puede poner vidas en peligro".
Desde el 18 de agosto, día en que un vehículo que trasportaba a cuatro militares salvadoreños de la GSF fue emboscado en Santo, en la comuna de Croix-des-Bouquets, en el área metropolitana de Puerto Príncipe, esa fuerza ha incrementado las operaciones contra esos grupos armados que controlan la mayor parte de la capital haitiana.
En esas operaciones se han producido varios enfrentamientos con muertos entre los pandilleros, que además han intensificado sus mensajes en redes sociales donde hacen alarde de sus armas y municiones, especulan con la suerte corrida por los salvadoreños e incluso lanzan advertencias al presidente de ese país, Nayib Bukele, y a sus hombres por su operación en Haití.